Cuando en un internado estrictamente religioso de chicas entran todos los chicos del internado masculino, las cosas pueden torcerse. Sobre todo si dos de ellos están dispuestos a cometer cualquier pecado.
Cuando la tentación de pecar se vuelve inevitable y la represión empieza a desencadenar comportamientos impuros, los castigos y la muerte serán la última opción.
Los humanos no distan tanto de los demonios como creen, ni de los ángeles del cielo, ni de los caídos que existen en la tierra, todos coexistimos juntos... pero pronto, la guerra estará aquí otra vez.