Idalissoca95
- Reads 345
- Votes 37
- Parts 15
Aún recuerdo el olor del atardecer cuando corría libre, la sangre caliente empujándome las venas, la tierra rompiéndose bajo mis patas, el mundo entero abierto ante mis colmillos. Éramos manada, éramos hambre y territorio, éramos noche y aullido. Nada nos miraba desde arriba.
El equilibrio murió cuando el ser humano quiso poseerlo todo. Quemaron el bosque, cercaron los caminos, envenenaron la carne. Nos arrancaron la caza, el silencio y el derecho a existir.
Para no extinguirnos, tuvimos que mutilarnos. Enterrar la piel. Encerrar al lobo bajo carne ajena. Aprender a caminar erguidos, a bajar la mirada, a vivir entre ellos sin olvidar quiénes somos.
Ahora respiramos un mundo que no nos reconoce, acechando desde la sombra, esperando.
Porque el lobo no se domestica.
El lobo resiste.
Y cuando el equilibrio reclame su deuda, volveremos a correr.
Esta es la historia de un lobo que aprendió a ser humano para sobrevivir... y que está dispuesto a perderlo todo para volver a ser libre.