Micaela092
Si había algo que Abbacchio odiaba, eso era sin duda reconocer su secreto. No era algo de lo que estar orgulloso en lo absoluto, al punto en el que eran incontables las precauciones que debía tomar para no ser descubierto. Tampoco se trataba de algo trivial y evitable o de fácil olvido, de hecho, este suceso ocurría cada noche, sin excepción, y había estado arruinando su vida desde una muy temprana edad.
Abbacchio, un joven de veinte años con vida promedio, se transformaba cada noche en Shrek. Sí, en Shrek.