Nilupo0615
Han pasado muchos años desde la caída de Voldemort y el mundo mágico vive en calma. Harry Potter, jefe de aurores, y Draco Malfoy, estratega del Departamento de Cooperación Mágica Internacional, han formado una familia numerosa: James de 16 años, Scorpius de 15 años, Albus de 14 años, Lily de 13 años, Caelum y Orión mellizos de 12 años y la menor Lyra de 11 años.
Desde afuera, parecen la familia perfecta. Desde adentro, no tanto.
El trabajo en el Ministerio consume a Harry y Draco por completo. Misiones urgentes, reuniones interminables y responsabilidades que nunca esperan hacen que las promesas familiares se rompan una y otra vez. Vacaciones canceladas, cenas pospuestas y planes que siempre terminan con la misma frase: "sus tíos los cuidarán esta vez".
Aunque todos los niños se sienten heridos, son James y Scorpius quienes cargan con la mayor frustración. Cansados de sentirse en segundo plano, ambos comienzan a preguntarse cómo eran sus padres antes... cuando no eran aurores, ni funcionarios, ni estaban siempre demasiado ocupados.
Harry y Draco siempre cuentan que, durante su época como estudiantes, se llevaban sorprendentemente bien y que su relación fue sencilla desde el inicio. Sin embargo, cada vez que los chicos mencionan el tema frente a sus tíos, las risas incómodas y los silencios evasivos dejan claro que esa versión no es del todo cierta.
Impulsado por la frustración, Scorpius roba un giratiempo de su padre como venganza por un fin de semana en familia cancelado. James sabe que es peligroso, pero la curiosidad puede más. Juntos viajan al pasado, a la época en la que Harry y Draco eran solo estudiantes... y estaban muy lejos de llevarse bien.