_ImWriterWitch_
Ella le ofreció un amor honesto, sincero e inocente, y él a cambio le dio noches de llanto, días de amargura y, una boda a medio terminar; cuya decisión se convertiría en cicatriz que llevaría con ella toda la vida.
Para ella, él era; un chico observador, estratégico, alguien enigmático. Solo era Sander, no Sander Brown y su dinero, pero, detrás de su calma había una mente siempre analizando a los demás, entendiendo qué querían y cómo dárselo... o cómo usarlo a su favor, pero ella fue incapaz de verlo...¿O se negó a verlo?
Sin embargo, ¿Qué tan inmadura tiene que ser una persona como para no querer ver que la vida te está poniendo en bandeja de oro todo aquello bueno que el destino te puede ofrecer, y que tu solo lo rechazas por miedo a aceptar lo que realmente significa? ¿Era por el hecho de que ambos aun eran algo jóvenes?
Pero... si el destino lo trajera de vuelta, de rodillas, rogando por su perdón, prometiendo no volver a perderla por segunda vez... ¿podría olvidar el dolor y abrirle otra vez su amor?
¿O dejaría que muriera por sus propios actos para confiarle su corazón a aquel artista famoso y poderoso que, entre pinturas, esculturas, vino y lujos, le ofrece algo que nunca tuvo: un amor sin heridas?