valent_Betancourt
Cada día, al levantarnos y salir al mundo exterior, vemos a millones de personas en nuestros trabajos, escuelas, o simplemente al caminar por la calle. Vemos a cada segundo un rostro nuevo, diferentes miradas y vidas pasan frente a nuestros ojos.
Como aquella chica, ella que viste de negro, la que oculta el dolor de no tener una familia, o también, aquel señor que está sentado en la banca, feliz porque al fin lo ascendieron. Y de igual manera, aquel chico de camisa rosa, que rompe con los estereotipos de que los hombres no utilizan el rosa.
Y así continuamos, tan solo mirando el exterior y no el interior. Intentando descifrar lo que le sucede a las personas, pero no todo es fácil, porque claramente nos cuesta ver a través de las personas, su interior, su verdadero ser.
Porque siempre se basan en los estereotipos, en el que dirán los demás. Ocultan su dolor y muestran una sonrisa falsa al mundo, una falsa felicidad. Y así pasaba con Lili, quién viviendo en el estereotipo de familia perfecta, demostraba una falsa felicidad al mundo, cuando nada de eso era cierto...