Las relaciones van de aquí para allá, trayendo felicidad o dolor. Destinados se encuentran y otros son condenados a la soledad. Quienes toman la felicidad en sus manos tal vez tengan que sacrificar algo.
Sogo Osaka caminaba tranquilamente por el bosque con una caperuza de un llamativo color rojo, él nunca había imaginado que se encontraría a un pequeño chico lobo de un raro color azul. Incapaz de dejarlo solo, decidió llevarlo consigo. Otra versión de un cuento que todos conocen de un modo inesperado
Los personajes no me pertenecen
Esto contiene yaoi (romance entre dos chicos)