leolixxx
Drew siempre supo que Alejandro era diferente. Tranquilo, amable y demasiado paciente para alguien rodeado de tanto caos.
Pero nunca imaginó que terminaría enamorándose de él en un pasillo de secundaria, después de una discusión absurda, unos celos mal manejados... y una cachetada que dejó a todo el colegio en shock.
Años después, entre risas y burlas de sus amigos, Drew finalmente cuenta la anécdota exacta del momento en que entendió que
Alejandro no solo era gentil como una flor.
También tenía espinas.