MilagroAgostina057
Nunca fue parte del plan.
Lola aprendió a moverse en silencio, a leer peligros donde otros solo veían rutina, a ser sombra sin perder identidad. Su trabajo era claro: proteger, anticiparse, no involucrarse. Tres años siguiendo los pasos de una banda que llenaba estadios y corazones, tres años cuidando espaldas sin mirar demasiado de frente.
Villamil, en cambio, siempre vivió al borde. Rebelde, carismático, impulsivo. Acostumbrado a que el mundo girara rápido, a que las miradas lo siguieran, a que nada fuera realmente permanente. La música era su refugio, el escenario su hogar... hasta que la rutina cambió y la seguridad dejó de ser invisible.
Cuando las sombras se volvieron constantes, algo empezó a romperse. No afuera, sino adentro. Miradas que duraban más de lo debido. Silencios cargados. Límites profesionales puestos a prueba por la cercanía, por la confianza, por aquello que ninguno se animaba a nombrar.
Entre giras, estudios, amenazas que nadie explica y verdades a medias, Villamil y Lola caminan sobre una línea peligrosa: la que separa el deber del deseo, la protección del sentimiento.
Porque a veces, quien jura cuidarte la vida... termina siendo quien puede cambiarla para siempre.
Y no hay protocolo que prepare para eso.