Una chica solitaria se tuvo que mudar a Seúl por temas familiares para vivir una nueva vida junto a su madre. Lo que ella no se esperaba es que un chico muy distinto a ella se acabaría perdiendo por su encanto.
Es el comienzo de una bonita história de amor .
-¿Te quitas? Voy tarde
-¿Qué? ¿Acaso no quieres una foto?
-¿¡Y por qué querría una foto!?
-Porque soy Finn Wolfhard
-...
El ruloso sonrió.
-¡Felicidades! ¡Ahora permiso!-
La chica salió corriendo. El chico se quedó con la boca abierta.