Ella_entre_lineas
La primera vez que vi a Benjamín pensé dos cosas: que era ridículamente lindo y demasiado correcto para interesarme. Me equivoqué en ambas.
Durante cuatro años fuimos todo menos algo claro.
Miradas que duraban demasiado. Silencios que decían más de la cuenta. Noches que cambiaban algo y mañanas que fingían no haber pasado. Él siempre a medio paso. Yo siempre demasiado cerca.
Benjamín tenía la vida resuelta desde antes de nacer. Yo quería una vida que todavía no existía.
Y entre esas dos formas de vivir, nos convertimos en eso que más duele: casi algo.
Para quienes alguna vez amaron algo que nunca terminó de empezar.