AnonimoBoyS
La vida es, en esencia, un proceso desordenado. Es ruidosa, húmeda y terriblemente efímera; un boceto inacabado que se deteriora antes de que el artista pueda siquiera limpiar sus pinceles.
Solo cuando el corazón se detiene y la sangre se asienta, el ser humano alcanza su máximo potencial estético. Es ahí cuando deja de ser una persona para convertirse en una obra.
Mi nombre es Lucian Lancaster. Lo que tienes en tus manos no es una confesión de pecados, pues no creo en la culpa. Es el catálogo razonado de mi colección privada. Aquí relato cómo aprendí a detener el tiempo, a posar la carne y a encontrar la belleza en aquello que el mundo, en su ceguera, llama muerte.
Pasa la página. Te prometo que, al final, tú también aprenderás a apreciar el valor de lo inerte."