S1XTHST1
A veces me pregunto por qué decidí seguir caminando. Después de la derrota, después del fuego que consumió nuestras tierras, después del desgarramiento de la bandera en mil fragmentos, miro lo que queda de un pueblo que, por la mano cruel de otros, ha perdido una y otra vez lo poco que alguna vez tuvo.
Y aun así me aferro a existir, a negar la rendición que cada día se enfrenta con esta locura que lentamente intenta atraparme.
Me aferro a la lucha: por ver a mi pueblo reunido, por una reconciliación perpetua, por una nación que sólo anhela vivir en paz.
Sin embargo, a veces...
sólo a veces, me pregunto si aquello
era realmente una fe que habitaba en mí, o tan sólo un sueño que me obligué a creer.