Galaxy2017
1964.
No nos conocimos en una escuela. No nos conocimos en el trabajo. No nos conocimos viviendo al lado.
Cuando nos conocimos, ni siquiera tuvimos oportunidad de hablarnos, solo nos miramos.
Y no me enamoré al instante. No caí a tus pies. Al menos, no tan pronto. Solo sentí una pequeña sacudida en el interior de mi pecho, sudor en mi cuerpo, temblor en mis manos y un fuego intenso alrededor de mi rostro.
Pensé en ti por toda una semana. En tus ojos. Eso fue lo que más recordé; tus ojos cafés.