-siempre fuiste tu-susurré
Una pequeña lágrima cayó por su mejilla
Con mi pulgar la sequé y la miré directamente a sus hermosos ojos
-Te amo-susurré con una sonrisa
-solo era una apuesta-dijo sin expreción alguna en su rostro
-una apuesta? Todo esto fue solo una apuesta?
-Si
-Ian, yo te amaba... solo fuí una apuesta para ti- y ya estaba llorando otra vez- Eres un maldito hijo de
Se acercó a mi rápidamente y me besó con desesperación