Mimi7351
Y en sus ojos se veía la sangre derramada, su control perdía cada vez mas su esencia, un acto de confianza inició una condena que por falta de piedad iba a acabar con su espíritu y alma.
Su amor les destruía y les condenaba, su maldición fue un día de luna plateada.
Aunque inocente fue en un pasado su mirada, ahora el destiero muestra la otra parte de esta alma condenada.