Mashimarosky
Las guerras dejaron una herida fresca que nadie quiere admitir: el mundo no sobrevivió, solo está agonizando.
Un cruzado armado con una espada vieja, un escudo magullado y una moralidad rota, deberá abrirse paso en el Bastión, una ciudad donde la crueldad es la única moneda de cambio válida. Pero entre los callejones inmundos, el hambre y los ladrones de piel son el menor de los problemas.
Mientras la humanidad se despedaza por las sobras de la Guerra Blasfema, una oscuridad despierta para aplastar lo que queda.
La empatía es suicidio. La fe, un lujo. Y el Abismo es un enemigo que aguarda en silencio.