Siéntate justo ahí y escúchame. Únete a mí y salgamos adelante, chico. Dame la mano y después ambos tendremos todo. El precio es simple.
Una decisión, una sola palabra, puede cambiarlo todo.
Cuesta trabajo ser asexual en un mundo sexualizado donde hay sexo hasta en el shampoo. Y a Marco Rivera le va a costa aun más cuando llegué Kyle a voltear su mundo de cabeza.