Kats_0o
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Abel suspiró, relajando los hombros antes de soltar una risita. Ya estaba acostumbrado a que su papá hiciera bromas; aún recuerda la vez que el tío Jesús terminó bañado en jugo de uva por culpa de una de ellas. El pobre tardó horas en quitarse lo pegajoso del pelaje.
Por cierto, la persona con la que debía reunirse su padre ya se había tardado bastante. ¿Aún demoraría más en llegar?
Su pregunta no tardó mucho en ser respondida cuando escuchó pasos y las luces se apagaron. Probablemente era otra broma de su padre, así que se quedó en silencio y se limitó a esperar qué se le ocurriría ahora al hombre mayor.