Angell0s
¿Quién diría que él también sufriría?, el dolor que causan las pérdidas abarcan fronteras que parecían imposibles de pasar, más cuando la culpa que abarcan los recuerdos es la suficiente para poder derribar lo que el alma forja con ímpetu de campeón.
¿Que un hombre no debe llorar?, ¿cuándo nació esa frase?, ¿por qué recordarla en su momento de debilidad?, ¿por qué no había sido alguien más?, ¿¡por qué ella!?
Tantas preguntas sin respuesta, que lo quebraban muy sencillamente...
Sin embargo, tenía que seguir viviendo, tenía alguien por quien seguir haciéndolo, sólo que aún no lo sabía.