yamilithacruziitha
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- Bab 18
La tercera semana en el palacio no olía a flores, sino a feromonas y desesperación. Los siete caballeros habían cruzado una línea invisible ya no estaban allí por las órdenes de sus padres, ni siquiera por el peso muerto de la culpa.
Estaban allí porque necesitaban a Lyra con una urgencia que rayaba en lo patológico. La posesividad se había instalado en sus pechos como un parásito.
En la privacidad de los aposentos reales, Lyra se encontraba desparramada en un diván mientras Chang Wook pelaba una uva para ella.
La confianza entre ambos era tan absoluta que ella estaba descalza y él se había quitado la formalidad de la corona.
- Se están volviendo locos, Cual - rió Lyra, recordando cómo Jungkook casi rompe un vaso de cristal al verla sonreírle a un guardia - ¿Qué crees que debería hacer? ¿Me detengo?
Chang Wook soltó una carcajada traviesa.
- ¿Detenerte? ¡Ni lo pienses, Gatita! Disfruta la vida, eres una mujer libre. Hazlos sufrir un poco más. Ver a los siete "diamantes del imperio" perdiendo la compostura por un roce de tu mano es el mejor entretenimiento que he tenido en años. Vuélvelos locos, dales un poco de miel y luego ciérrales la puerta en la cara con esa excusa de tu "hermana". Es brillante.
- Eres un consejero terrible - bromeó ella, lanzándole un cojín a la cara.
- Soy el mejor que tienes - respondió él, devolviéndole el cojín mientras ambos estallaban en risas cómicas
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