Milkogalaxies
El camino de tu vida, que fue escrito mucho antes de dar tu primer aliento, puede cambiar en un simple parpadeo.
Los enfrentamientos habían quedado atrás. Varios años de paz y felicidad habían transcurrido, hasta que el clan de las cenizas más fuerte que nunca decide actuar y tomar venganza de aquellos clanes Na'vi que casi los exterminan.
Raptando de clanes a las sucesoras y sucesores dadores de vida y aniquilando a cada clan que se oponga.
¿Obligar la unión de los sucesores del clan Omaticaya y Metkayina sería suficiente?
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"¿Por qué tenemos que afrontar las consecuencias por algo que nosotros no hicimos?" - Neteyam decía lo anterior con tristeza en sus palabras mientras movía su mano sobre el agua creando pequeñas olas.
"Es una estupidez, ¿cierto?" - contestaba el joven Metkayina con burla.
"Afrontar lo que venga por sucesos hechos cuando ni siquiera los padres de nuestros abuelos habían nacido" - Aonung decía mientras se sentaba a su lado copiando su misma acción con el agua.
"Pero creo que cuando se es muy estúpido, estás condenado a repetir la misma historia". - Siguió hablando ahora moviendo una de sus manos a esas trenzas perfectas con diferentes cuentas que tenía Neteyam, poniéndolas detrás de su oreja y posando ahora su mano en esa tersa mejilla.
Ambos se miraban atentamente, Neteyam decidió tomar la mano de Aonung y este mismo concluyó.
"Realmente creo que tú y yo podemos terminar esto de una vez por todas".