Espasmos
Dafne, junto a Marco, abrieron un portal demoníaco; ambos se verán obligados a realizar su propósito. El matar y recaudar almas.
La única condición que se les otorgaron, fue el nunca poder tocarse.
Pero, ¿El amor sobrepasará las reglas? ¿Ambos morirán al intento?
Porque lo prohibido es la representación en su clímax de la felicidad momentánea.
¿Querrán, acaso, volver a ser humanos y al fin realizar sus cometidos? O ¿Será todo lo contrario, no recordarán lo que una vez sintieron y desearán seguir siendo monstruos?
Tal vez ya ni siquiera existan...