Lista de lectura de johandriguaicurba
3 stories
El sexy chico invisible que duerme en mi cama  © | REESCRIBIENDO by AndreaSmithh
AndreaSmithh
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¿Qué pasaría si descubrieras que hay un chico al que sólo tú puedes ver? Eso es lo que le ocurre a Lauren en esta historia, quien tiene que aprender a tratar con Keith y todo lo que ver a un chico invisible involucra. Obra registrada en Safe Creative. Código: 1407181510363 No está permitido ningún tipo de plagio.
Tu querida Agathe by SuperbScorpio
SuperbScorpio
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//Segunda parte de Querido Jefe Narciso// -¿Desde cuándo hace que te estás reprimiendo? -le pregunté, deteniendo su plan de huida. Él frunció el ceño, y vi cómo apretaba los puños a ambos lados de su cuerpo, intentando mantener la calma. -No sé de qué me hablas -gruñó, poco convincente. Una sonrisa se formó en mi rostro, viendo cómo se giraba lentamente hacia mí, muy a su pesar. -Creo que sí lo sabes -reí, cruzando tentativamente mis largas piernas. -No. -Puedes dejar de hacerlo -murmuré, ladeando ligeramente la cabeza, provocando que uno de los mechones oscuros de mi cabello cayera sobre mi rostro. Él se dio cuenta de ello, y cerró los ojos, apretando todavía más los puños. -Repito que no sé de qué me hablas. -Sé que quieres besarme. Apretó los labios, y supe por su reacción que había dado en el clavo. -¿Qué? -dijo en un hilo de voz. -Hazlo. -¿El qué? -Bésame de nuevo, Narciso.
Querido jefe Narciso by SuperbScorpio
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*Historia ganadora de los WOWAwards 2017* -¿Has infringido alguna norma desde que trabajas aquí? - preguntó él, deteniendo mi plan de huida. -No. -¿Por qué no? -rio, mostrando aquellos dientes tan blancos y tan perfectos. -Porque no. Narciso se levantó, rodeó su escritorio teñido de blanco y reposó su trasero sobre él, con una pierna sobre la otra, mirándome como si fuera algo insignificante a través de aquel par de ojos azules. -Infringe una. Ahora. -¿Por qué iba a hacer eso? -me alarmé, aunque sopesaba ideas. -Porque quieres hacerlo. -¿El qué? Sonrió y supe que era la sonrisa más bonita del mundo, tal vez porque él quería que así fuera. -Bésame. Narciso, el hombre más arrogante y ególatra que había conocido, me acababa de decir que le besara. Allí, en aquel preciso instante. -Besa a tu jefe y rompe las normas.