Mapache_Galactico
Cuando la muerte llegó después de salvar al mundo mágico, todos creyeron que ese sería el final. Que al cruzar al otro lado lo esperarían rostros conocidos, brazos abiertos, su familia perdida. Eso era lo que siempre se prometía. Pero no fue así. Harry Potter murió como héroe, sí, pero la muerte no fue un cierre: fue un desvío extraño, incomprensible. En lugar de descanso, hubo tránsito. En lugar de paz, otra vida.
Renacer significaba empezar de nuevo... y también perderlo todo. Sus recuerdos, su dolor, su historia. No sabía si volverían alguna vez, si regresarían como fragmentos rotos o si se disolverían para siempre. La idea era confusa, casi injusta: vivir otra vez sin saber quién había sido, sin entender por qué su corazón a veces se sentía tan pesado sin razón.
Su llegada al nuevo mundo no fue cálida ni amable. No hubo certezas ni respuestas, sólo una sensación extraña de desubicación, como si no perteneciera del todo. Aun así, había una nueva familia esperando por él, personas que lo sostendrían sin saber a quién estaban cuidando realmente.
Su papá se llamaba Damian Wayne.
Y su... ¿Otro padre? Jonathan Kent.
Nombres desconocidos, vidas ajenas, un hogar distinto. Y en medio de todo, una tristeza silenciosa, rara, inexplicable, como el eco de algo importante que había quedado atrás y que quizá nunca regresaría.