__Eleine__
¿Y si...?
¿Y si Tita se quedó con el hombre que la amó con ternura, como se cuida una flor que ha brotado en medio del invierno?
- Es curioso, cuando llegaste aquí se supone que yo tenía que cuidarte, y fuiste tú quien me devolvió la vida - dijo el Dr. Brown, con la voz entrecortada por la emoción, como si cada palabra le costara el latido de su corazón. - Estoy dispuesto a enfrentar a tu madre y cualquier consecuencia que esto pueda traer, porque sé que mereces ser feliz. Creo que puedo darte esa felicidad - Entonces, arrodillado, sonrió con nerviosismo y dijo - Tita, ¿quisieras casarte conmigo?
Esa tarde, la luz se derramaba sobre la cocina como miel tibia, envolviendo a Tita en una atmósfera de paz que nunca antes había conocido. Las palabras del doctor no eran promesas vacías, sino gestos que se habían cocido lentamente en el fuego de los días compartidos, como un caldo que se espesa con paciencia y amor.
Todas las atenciones, la seguridad, la ternura que nunca antes había tenido en su vida, se entrelazaban en su pecho como hilos de seda, llevándola a tomar una decisión que no nacía del deber, sino del deseo profundo de ser amada sin condiciones.
- Sí
Respondió Tita con el corazón en la boca, con los latidos confundidos pero alegres, tal vez porque sentía que el hombre que amaba nunca habría hecho eso por ella, o tal vez porque quería tener el amor que genuinamente merecía.