meisvel
La locura no termina con una celda acolchada ni con un veredicto dictado por jueces. A veces, comienza allí.
Sara sobrevivió a su infierno. Sobrevivió a Sebastián, a Helena, y a sí misma. Pero la oscuridad que la consumió no desapareció... simplemente echó raíces. Dentro de su cuerpo, una nueva vida crece, sembrada por quien la quebró y defendida por la fuerza de quien ya no se siente víctima, sino amenaza.
Encerrada en un hospital psiquiátrico, Sara ha aprendido a observar, a callar... y a planear. La locura, antes su prisión, se ha convertido en su aliada. El mundo cree que está rota, pero no entienden que las piezas rotas cortan más profundo.
Ahora, con un secreto latiendo en su vientre y fantasmas susurrándole en la noche, Sara no solo lucha por su cordura. Lucha por venganza. Y esta vez, el monstruo no es Sebastián.
Esta vez, el monstruo es ella.