kanzari-
Desde que Joss convivió por primera vez con Gawin, supo que no iban a encajar. Joss no era el ser más paciente de la tierra; detestaba que lo molestaran, el ruido y las personas muy habladoras. Gawin era todo lo opuesto: extremadamente ruidoso, hablador, atrevido, irrespetuoso, mimado y coqueto.
Durante meses, el pasatiempo favorito de Gawin fue sacar de sus casillas a Joss, lanzándole comentarios subidos de tono cada vez que tenía la oportunidad. Amaba ver cómo la expresión seria de Joss pasaba a una de enojo, y amaba ver cómo sus ojos lo miraban con molestia. Pero lo que más amaba era cuando Joss lo mandaba a callar, porque él siempre le respondía con otra provocación atrevida, ganando el juego y callando él a Joss.
Pero un día cualquiera, la situación se sale por completo de control. Gawin lanza su habitual respuesta descarada tras una orden de silencio, pero esta vez Joss no se queda callado. Joss actúa. A partir de esa tarde, las cosas cambian para siempre, desarrollando una dinámica donde Gawin buscará activamente que Joss lo calle, de cualquier forma.