Los sentimientos en momentos dados se pueden secar si no se cuidan de ellos.Pero hay una mejoría a eso y es cuando conocemos a Cristo y nos entregamos a el por completo y dejamos que el sea el centro de todo.
Esta historia es creada por la experiencia que viví con mi novio un día que veníamos caminando y el muy ocurrente de mi novio se puso a jugar con un palo por el camino y de ahí se me ocurrió escribir este libro...