JorgeMorales157
¿Se puede erradicar la corrupción? ¿Se puede, al menos, procurar en parte la justicia? ¿Se puede beneficiar verdaderamente y tratar con equidad a todos? ¿Se puede gobernar sin descuidar a la familia? Si, y Carlos Daniel Buendía lo demuestra. Como un simple joven puede ascender en los diferentes escalones de la política y de la vida hasta llegar al máximo; y como lo hace velando por su familia y sus amigos, y con su valiosa ayuda.
Él también es ser humano, y sufre; tiene sentimientos y comete errores como tal. Pero la clave de su vida llena de victoria es su relación con Dios y su vida de rectitud. Nos enseña que no hay excusa para hacer lo bueno en todos los ámbitos de la vida.