KyonaSnow
El rugido de la multitud seguía resonando en la arena, pero Seren no lo escuchaba. Su respiración era errática, su corazón golpeaba con fuerza contra su pecho mientras corría por los pasillos del castillo. Sus pasos eran ligeros, pero el eco traicionero delataba su desesperación.
Detrás de ella, los pasos del rey Lucanor resonaban con una calma inquietante, como si supiera que no tenía escapatoria.
Seren giró en una esquina, sus manos temblorosas alzando las faldas de su vestido para no tropezar. Su mente buscaba una salida, una ruta hacia la libertad, pero su huida la llevó a un callejón sin salida, un muro de piedra se alzaba frente a ella.
Se giró, su pecho subiendo y bajando con agitación. La sombra del rey se proyectaba en la pared, acercándose con cada segundo.
Pero antes de que la desesperación la consumiera, una silueta apareció de entre las sombras.
Cabello dorado, ojos de hielo, era Thane Caelan.
El alivio fue inmediato y sin pensarlo corrió hacia él, arrojándose a sus brazos. Sus dedos se aferraron a su ropa con desesperación, su voz apenas un susurro tembloroso:
-Sácame de aquí... por favor...