Zuley_books
Violet solo quería aprovechar lo que quedaba de su fracasada luna de miel para editar manuscritos románticos que nunca iba a vivir y no tener que explicarle a una sola persona más por qué estaba sola. Él, arquitecto, obsesivo con el control y emocionalmente comprometido con su trabajo, en cambio, solo quería huir de la vergüenza que lo esperaba en casa.
El único problema era que el hotel cometió un error.
Creyeron que lo mejor sería que dos desconocidos, con el corazón hecho un desastre, compartieran una sola habitación.
Entre maletas revueltas, llaves prestadas, tormentas eléctricas y actividades que los mantienen peligrosamente cerca, Violet empieza a notar que convivir con alguien es mucho más arriesgado que compartir secretos.
Porque hay miradas que no necesitan palabras, silencios incómodos que dicen demasiado y errores que, sin pensarlo, empiezan a sentirse como un hogar.
Lo que debían ser unas vacaciones para huir del mundo -y lo que parecía un simple error- empieza a sentirse peligrosamente como si hubiera sido el destino.
Porque a veces, el lugar equivocado es justo donde el corazón decide quedarse.