Serious-Sergio
En el Milenio 30, cuando la humanidad aún se alzaba con orgullo entre las estrellas, el Emperador de la Humanidad llevó a cabo su mayor obra: la creación de sus herederos perfectos. Veinte hijos nacidos de su propia esencia, diseñados para ser conquistadores, generales y símbolos vivientes de un Imperio destinado a dominar el universo.
Pero incluso un ser poderoso necesitaba equilibrio.
Por voluntad de la Emperatriz, nacieron las Matriarcas, hijas forjadas no solo para igualar a sus hermanos, sino para complementarlos. Donde unos eran guerra, ellas serían control. Donde unos imponían, ellas preservarían. Cada uno, hijo e hija, portaba una faceta del Emperador: algunos heredaron su poder psíquico capaz de quebrar la realidad, otros su genio estratégico, otros su dominio absoluto sobre la tecnología perdida, y algunos una presencia casi divina capaz de someter civilizaciones enteras sin alzar la voz.
Juntos, eran la encarnación del destino manifiesto de la humanidad. Pero entre todos ellos... hubo una que no fue simplemente creada. Nacida de la ira compartida entre el Emperador y la Emperatriz, pero también de su orgullo, su voluntad indomable y su necesidad de un arma definitiva, ella fue distinta desde el inicio. No representaba una sola faceta... sino el juicio mismo del Imperio.
Fue proclamada como la Princesa de Terra. La primera entre iguales. La guardiana suprema de la humanidad. Su nombre es Midnight.
A su mando marchan las Dragonas Blancas, guerreras revestidas en ceramita sagrada, portadoras de la voluntad imperial. Sus estandartes, teñidos en blanco y rojo, no anuncian conquista... anuncian sentencia.
Cuando los cuernos de guerra resuenan en los sistemas condenados, cuando flotas enteras desaparecen bajo cielos en llamas, y cuando las legiones imperiales descienden como una tormenta divina, una verdad se extiende como el miedo entre las estrellas:
Midnight ha llegado. Y con ella, el castigo del Imperio.