🤐
5 stories
Relatos Eróticos (Khun Sam&Mon) by centinelalove
centinelalove
  • WpView
    Reads 74,408
  • WpVote
    Votes 1,151
  • WpPart
    Parts 9
Descubre una colección íntima y apasionada de relatos eróticos que te sumergirán en un mundo de sensualidad, deseo y pasión desenfrenada. Cada historia te llevará por caminos insospechados, donde los encuentros ardientes y las conexiones emocionales se entrelazan en una danza de placer y seducción. Adéntrate en estas narraciones cautivadoras que despiertan todos los sentidos y desvelan los secretos más profundos de la lujuria humana. ¡Prepárate para un viaje inolvidable al territorio del placer!
𝐌𝐚𝐤𝐞 𝐦𝐞 𝐲𝐨𝐮𝐫𝐬 [𝐒𝐊𝐙] by Rhudurband
Rhudurband
  • WpView
    Reads 294,223
  • WpVote
    Votes 6,209
  • WpPart
    Parts 30
☆ ° 。𝐌𝐨𝐦𝐦𝐲 𝐤𝐢𝐧𝐤. ☆ ° 。 𝐏𝐫𝐨𝐧𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞𝐬 𝐟𝐞𝐦𝐞𝐧𝐢𝐧𝐨𝐬. ☆ ° 。𝐇𝐞𝐭𝐞𝐫𝐨𝐬𝐞𝐱𝐮𝐚𝐥. ☆ ° 。+𝟏𝟖 ☆ ° 。𝐋𝐨𝐬 𝐜𝐡𝐢𝐜𝐨𝐬 𝐬𝐞𝐫á𝐧 𝐦𝐚𝐲𝐨𝐫 𝐭ú, 𝐬𝐨𝐥𝐨 𝐥𝐞𝐬 𝐠𝐮𝐬𝐭𝐚 𝐞𝐬𝐞 𝐫𝐨𝐥. ☆ ° 。𝐒𝐢 𝐧𝐨 𝐭𝐞 𝐠𝐮𝐬𝐭𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐭𝐢𝐩𝐨 𝐝𝐞 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨 𝐫𝐢𝐚𝐬 𝐬𝐨𝐥𝐨 𝐢𝐠𝐧𝐨𝐫𝐚, 𝐧𝐨 𝐥𝐚 𝐝𝐞𝐧𝐮𝐧𝐜𝐢𝐞𝐬. ☆ ° 。𝐑𝐞𝐥𝐚𝐭𝐨𝐬 𝐢𝐧𝐝𝐢𝐯𝐢𝐝𝐮𝐚𝐥𝐞𝐬. ☆ ° 。𝐋𝐞𝐧𝐠𝐮𝐚𝐣𝐞 𝐯𝐮𝐥𝐠𝐚𝐫. ☆ ° 。𝐂𝐨𝐧𝐭𝐞𝐧𝐢𝐝𝐨 𝐞𝐱𝐩𝐥í𝐜𝐢𝐭𝐨.
Instituto para Sumisas ©️🔞 by elizParker
elizParker
  • WpView
    Reads 1,912,246
  • WpVote
    Votes 56,567
  • WpPart
    Parts 27
-Con esta ya es la décima chica secuestrada en la ciudad -comentó Diego. -¿Qué harán con ellas? Digo, tantas mujeres... -dijo Dalia, inquieta. -Lo único que yo sé es que... qué bueno que soy macho -respondió alguien con una sonrisa burlona. Sonreí ante aquel comentario. -¿Y tú, Lari? ¿Qué opinas? -¿Yo...? -Sí, tú. ¿Estás muy despistada? ¿En qué piensas? -En nada... Bueno, ¿irán a la fiesta de hoy? -No sé, la verdad dudo que me dejen. Y menos si voy sola -contestó Karen. -Yo iré un rato -dijo Diego-. Sólo para acompañar a Larissa. -¿A mí? Yo no necesito que me acompañes. -aun así lo haré. Y ya, hay que irnos a clases o nos van a castigar. 12:30 p.m. -¡Lari, ya son pasadas las doce! ¿No crees que es hora de irnos? -gritó Diego para que lo escuchara entre la música. -¡No, aún es muy temprano! -respondí sin dejar de bailar. Yo seguía moviéndome al ritmo de la música. -¡Bueno, como quieras! ¡Yo ya me voy, nos vemos en la escuela! -me gritó, alejándose hasta perderse entre la multitud. 3:33 a.m. Salí del club caminando sin tacones y, admitámoslo, un poco embriagada. Caminaba por las calles, ya que mi casa no quedaba tan lejos del club y la madrugada estaba agradable. -Mariana, cuenta uno... Mariana, cuenta uno... -empecé a cantar sin sentido. Fue entonces cuando una camioneta negra se detuvo bruscamente frente a mí. Me quedé paralizada; mis piernas no respondían. De la camioneta salieron dos hombres vestidos completamente de negro, con máscaras extrañas. Intenté gritar, pero uno de ellos tapó mi boca y cubrió mi nariz con un trapo blanco húmedo. El otro me tomó por las piernas mientras yo pataleaba con fuerza. introspectivo -¡Carajo, tómala bien! -gruñó el que me sujetaba. Seguía luchando cuando un tercer hombre bajó de la camioneta Eso fue lo último que vi antes de sentir la inyección en el cuello. Después... oscuridad.