Nivaz17
"Envuelve dulcemente este triste mundo, como las estrellas del firmamento". Aquello fue lo último que el joven rubio le pudo decir a su amigo.
La administradora había caído, y con ella, sus planes de ascensión al mundo real, el mundo de los vivos. Esta vez, todo había ido según lo planeado; sin embargo, nula satisfacción hallaba Kirito en su victoria. Aquella cruenta batalla, que definiría no tan solo su destino, sino el de todo Underworld, había dejado consecuencias irreparables. Resultados de los que siempre estaría arrepentido, después de todo, otra vez había fallado. Aquella persona que había jurado proteger, yacía en sus brazos, muerta.
Mientras los ojos del rubio se cerraban y su cuerpo se volvía cada vez más liviano, llorar era todo lo que el hombre de negro podía hacer para consolarse a sí mismo y a su difunto compañero. ¿Cuánto tiempo había pasado desde que dio su último aliento? No importaba, no iba a separarse de él por nada del mundo. Si lo hacía, lo perdería para siempre. Nunca más podría abrazarlo como en ese instante. Con ese cariño que solo le podría dar a él, su mejor amigo.