_A_R_T_339
Autor: Arata_
Co-autor/Editor: Netsorio456
Caminar. Seguir. No detenerse. Ese era el mandato silencioso.
Las rodillas me pesaban, cubiertas de un barro oscuro que ya ni siquiera sentía húmedo.
Era el terror puro y paralizante al olvido
Tenía miedo de cerrar los ojos y descubrir que el rostro de Michael se había desdibujado un poco más en mi memoria. Que la voz de mi padre ya no sonaba igual. Que estaba perdiendo las piezas de mi historia a cambio de salvar las de otros
-«Si los olvido... si me olvido de quién fui... ¿qué quedará de mí?»
Me detuve, encogiendo los hombros bajo este cuerpo de niña que se negaba a crecer. Quería dejarme caer y que la Máscara Fría tomara el control, que anestesiara este dolor, que el Tiempo me tragara de una vez...
Entonces, un roce cortó el aire helado.
Una mano temblorosa se cerró sobre mi hombro. Luego otra, sucia de polvo y ceniza, rozó mi espalda. Alcé la vista, con la respiración atorada de golpe.
Eran ellos. Las personas de este mundo roto. No sabían mi verdadero nombre, no conocían mis pecados ni los años que había desperdiciado.
.Y, sin embargo, me estaban sosteniendo. Múltiples dedos torpes, palmas ásperas y cálidas se aferraban a mi ropa. No me estaban empujando hacia adelante como lo hacía el Tiempo. Se aferraban a mí para asegurarse de que no me cayera.
La humedad me picó detrás de los ojos, traicionando esa inexpresividad que tanto me había costado mantener. Una lágrima caliente resbaló sin permiso, trazando un surco limpio sobre la mugre de mi mejilla.
El tirón en mi pecho, exigía que avanzara, pero de pronto, la presión había dejado de asfixiarme
Miré esas manos extrañas. Sentí el roce de mi viejo lazo púrpura contra la nuca, empapado pero firme
-«Si duele tanto...» -pensé, sintiendo cómo el pecho se me abría en una herida que por fin podía respirar.
Apreté los puños, dejando que las lágrimas cayeran libres, rindiéndome al tacto de esas personas.
-«¿Entonces por q