Mizunotori-Hatake
ayúdame sanar mis heridas causadas por la traición tú io bellissimo angelo.
Como un ave de paso
te gano en ansia loca,
vagabundeando lento
en la isla de tu infierno.
Humedeciendo de sabor,
con boca y manos sabias,
los bordes de la hondura,
que, indócil, se revoluciona
en tormentas afectuosas
atrapando con nectarina
cadencia de suave cristal.
Y allí quedo, sin despertar,
perpetuo preso de esa flor
en la que anido en sosiego.
*SEROMA*