NaiveeGirl
Después de dos años Mateo regresa al internado de sus padres, lo habían distanciado mandándolo a Canadá por consumo de drogas. Ante ojos de los internos él era el chico bien portado, el hijo ejemplar que todos los padres desearían tener.
Ese mismo año ingresa Regina al internado, al parecer una chica bien portada.
Lo que no sabían es que son como el agua y el aceite, imposibles de juntar.