ganasdeverrte
Nunca pensé que una noche cualquiera pudiera convertirse en el comienzo de una canción.
Guido era el chico que apenas conocía. El que, en teoría, iba a pasar desapercibido entre amigos, risas y planes improvisados. Pero bastó una noche para que todo cambiara.
Una sonrisa demasiado insistente. Miradas que decían más que las palabras. Chistes compartidos. Un «tenemos que ir» pronunciado mirándome directamente a los ojos. Y una despedida que no necesitaba volver a buscarme... pero lo hizo.
El problema nunca fue él.
El problema era nuestra situación.
Y, aun así, el destino decidió escribir nuestra historia con acordes de guitarra, silencios incómodos y promesas que todavía esperaban cumplirse.
Esta, damas y caballeros, es la historia de cómo conocí a Guido Armido Sardelli. El chico que convirtió una noche
cualquiera en mi canción favorita... y el ruido más hermoso de mi vida.
Bienvenidos a Ruido Blanco.