RuthMinchn
- Reads 279
- Votes 38
- Parts 16
¿Y si esa promesa no era para cumplirse pronto, sino para hacerte crecer primero?
Azarelle no estaba esperando un romance.
Estaba aprendiendo a obedecer a Dios en lo cotidiano.
Pero un cruce de miradas en un parque cambió el ritmo de sus oraciones.
Ezeir, con su capucha blanca y ojos llenos de algo más que dudas, estaba apenas comenzando a entender lo que significaba caminar con Dios.
Esta no es una historia de amor común.
No se construye con palabras dulces ni promesas humanas.
Se edifica en el silencio, en las cartas que nunca se envían, en las oraciones que solo Dios escucha.
Entre ciudades distintas, tiempos distintos, pruebas y celos sutiles, Dios va escribiendo Su mejor historia...
no para cumplir un deseo, sino para formar dos corazones que aprendan a amar primero a Él.
Porque a veces, la promesa no es lo otro...
sino la versión de ti misma que nace mientras la guardas.