SpadeDragon96
En un rincón olvidado de la tierra, el sonido rítmico de un puño golpeando un saco de boxeo era lo único que llenaba el dojo. Ciel, una chica de diecisiete años, no entrenaba para un torneo escolar; entrenaba para acallar el vacío que sentía desde que su padre desapareció, dejándola solo con una vieja medalla y una inexplicable obsesión por historias de cielos infinitos y naves voladoras.
Lo que no sabía era que, a millones de años luz de su realidad, un dios del aburrimiento la observaba con una sonrisa maliciosa. El sistema Phantagrande, un mundo de islas flotantes y dioses caídos, se estaba resquebrajando.
Los Astrales habían diseñado un reloj perfecto, pero el caos de Belial y la ambición de Lucilius estaban rompiendo sus manecillas. Esa noche, mientras Ciel dormía con un mando de videojuegos en la mano y el manual de kárate bajo la almohada, el techo de su habitación se abrió de golpe.
No había una luz tenue, sino un violento tirón que la arrastró fuera de la cama, fuera de su ciudad y fuera de su mundo. Ciel despertó en la cubierta de madera del Grandcypher, rodeada por el rugido de los motores astrales y la mirada de un capitán de cabello azul. En su mano, en lugar de su teléfono, sostenía una llave dorada que vibraba con energía ancestral. Ciel se puso de pie, ajustó su postura y sonrió. El juego había terminado. La verdadera batalla acababa de comenzar.
Inicio: 8.Febrero.2026
Finalizacion: