ManuelFCampuzano
Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín. Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.¡Digo que el hombre debe serlo!
Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín. (Epitafio de Juan Gelman)
Cada que recuerdo este poema, me siento muerto, pero me siento en paz