Alicia-escobar
el tono negro y rojo que oscurecía la habitación me resultaba extrañamente confortable, escucha como caía cada gota de lluvia a través del cristal, el viento moviendo con violencia las hojas de los arboles, hasta incluso el respirar del perro de la vecina.
mi cuerpo temblaba y seguido de un fuerte pitido caí al suelo con demasiada velocidad.
rebote en la alfombra golpeándome gravemente la cabeza, cerré los ojos por la magnitud y deje de respirar unos segundos.
podía sentir el liquido tibio correr por mi cuero cabelludo hasta rosar mis hombros.
levante mi mano y la lleve hacia el oscuro liquido que manchaba la limpia y blanca alfombra de terciopelo, algo viscoso pero suficientemente liquido y de color rojo me hiso saber que me había abierto la cabeza y que lo que estaba tocando era mi propia sangre.
todo me daba vueltas y no solo por el golpe si no por lo que hace unos segundos había ocurrido.
me levante ayudándome de la cama y recosté mi cuerpo sin hacer mucho esfuerzo con la cabeza, el ruido de hace rato golpeaba mi cabeza una y otra vez y la voz se repetía con cada segundo que marcaba el maldito reloj.
la lluvia de un momento a otro dejo de caer y como si no hubiera pasado nada un brillante sol salió, iluminando la habitación.
la oscuridad se esfumo pero aun quedaban destellos y líneas rojas esparcidas por el aire.
joder-murmure, cuando un fuerte martilleo entro en mi cabeza
alisha-se repetía en mi mente, jure que en ese momento nadie estaba conmigo pero lo real era que aquella voz se escuchaba por todos lados.
sal de mi maldita cabeza- grite desesperada.
al momento en que mi voz se escucho mi cuerpo se elevo al aire como antes y sin dudarlo fue estrellado contra el cristal d ela ventana, asiéndome caer al otro lado de la calle.
caí al piso entre las hojas y como si nada observe la figura que se asomaba con una brillante sonrisa
GUT GESPIELTE ALISHA- dijo sin emitir sonido y ahí fue todo negro.