siempremadrid10
Lola Sánchez creció en casa de los Ruiz sin llegar a pertenecer del todo.
Tras la muerte de su madre y con un padre ausente, aquella casa fue su refugio... y también el lugar donde aprendió a no pedir demasiado.
Eric siempre estuvo ahí. Demasiado cerca.
Nunca se llevaron bien, aunque ninguno recuerda cuándo empezó el rencor. Solo saben que creció con ellos, silencioso, como si siempre hubiera existido.
Años después, una situación inesperada los obliga a compartir tiempo, recuerdos y silencios que nunca se atrevieron a romper.
Porque a veces el amor no nace de lo que pasó, sino de todo lo que nunca se dijo.