fati133
Irse siempre había sido fácil para Nanase.
Dejar atrás lugares, personas, silencios. En su pueblo, quedarse nunca fue una opción real; todo parecía temporal, como si en algún punto tuviera que seguir avanzando, aunque no supiera hacia dónde.
La ciudad fue distinta.
Ruidosa. Fría. Demasiado grande para alguien que aún dudaba de sí mismo. Viviendo con sus tíos y su primo, intentando encajar en una escuela donde las miradas juzgaban antes de escuchar, Nanase aprendió rápido que ser amable no siempre era suficiente.
Algunos lo aceptaron.
Otros decidieron convertir su diferencia en un blanco.
Rin Itoshi no era parte de ninguno de esos grupos.
No molestaba. No defendía. No se involucraba. Siempre serio, siempre distante, caminando por los pasillos como si nada ni nadie pudiera tocarlo. Nanase apenas sabía su nombre, apenas había cruzado palabras con él. Era solo otro compañero más... o eso pensó.
Hasta que un día, en un lugar donde nadie miraba, alguien decidió no irse.
Entre golpes, miedo y silencio, Nanase descubriría que quedarse también podía ser una forma de valentía.
Y Rin... aprendería que proteger a alguien no siempre significaba ganar, sino bajar la guardia lo suficiente para no huir.
Porque a veces, quedarse no es debilidad.
A veces, es la decisión más difícil de todas.