DaniielaPadilla
Minho amaba a los gatos y que mayor dicha que recibir a un pequeño gatito con unas orejas y cola esponjosa tocando a su puerta en una fria noche de invierno
Definitivamente Minho querría meterlo a su casa,alimentarlo, calentarlo y claro abrazar a aquella hermosa criatura y quedárselo para siempre
Pero no sabía que ese gatito era más que un simple felino esponjoso