Desmos
En los confines del cosmos, el concilio de los grandes dioses -Zeus, Odín, Ra y otros- ha dictado sentencia: la humanidad será exterminada. Hartos de la crueldad e insignificancia de los humanos, los dioses han decidido eliminarlos.
Pero Loki, el dios del engaño, encuentra la masacre demasiado aburrida. Movido no por compasión sino por su sed de caos y entretenimiento, irrumpe ante el concilio con una propuesta alternativa: un torneo. Si la humanidad va a perecer, que al menos lo haga luchando. Que su destrucción sea un espectáculo digno de los dioses.
Las reglas son diseñadas a su capricho: veinte campeones representantes de la humanidad, elegidos por el propio Loki, se enfrentarán uno a uno contra los dioses. Los dioses elegirán a sus representantes. Si la humanidad vence, vivirá. Si pierde, habrá merecido su fin.
Ante toda la raza humana como testigo, con los dioses de todos los panteones en sus tronos y los humanos observando desde las gradas y también en la tierra mientras se retransmite, el torneo está a punto de comenzar. Lo que nadie sabe aún es que Loki tiene sus propios planes dentro del juego, y que entre sus cartas guarda secretos capaces de sacudir incluso a los propios dioses.