Black-Dark-God
Basara Toujou fue criado toda su vida en los Estados Unidos por su padre, un hombre reservado y estricto, pero dedicado. Desde muy joven, Basara demostró tener una determinación inquebrantable y una capacidad física excepcional. A lo largo de los años, entrenó con disciplina férrea y adquirió habilidades que lo llevaron a destacar entre sus pares. Su talento natural para el combate y el manejo de situaciones críticas lo llevó a ingresar a una prestigiosa academia policial, donde no solo sobresalió, sino que llevó sus capacidades al límite.
Durante su ceremonia de graduación, cuando su futuro parecía ya encaminado hacia una carrera policial convencional, ocurrió lo inesperado: un alto mando de una organización clandestina conocida como F.E.A.R. (First Encounter Assault Recon) se le acercó. Habían estado observando su progreso en secreto. Según el oficial, sus habilidades eran perfectas para una unidad especial que se enfrentaba a amenazas que iban mucho más allá de lo convencional.
Basara aceptó sin dudar. Algo en su interior le decía que su destino no se encontraba en las calles comunes, sino en algo más... complejo. Ese mismo día, se despidió de su padre, quien le confesó que debía regresar a Japón por asuntos personales, pero que volverían a verse en unos meses. Ninguno de los dos lo sabía en ese momento, pero aquella despedida marcaría un punto de no retorno.
Al día siguiente, Basara comenzó su nueva vida como agente de F.E.A.R. Fue allí donde conoció a su escuadrón, hombres y mujeres entrenados para enfrentar lo imposible. Entre ellos, destacaba uno que se convertiría casi en un hermano: el soldado silencioso conocido como Point Man. Pero no fue él quien marcaría su destino... sino un nombre que estaría involucrado en su primera misión: Alma Wade.
Una presencia oscura, perturbadora... y el comienzo de un horror que Basara nunca imaginó tener que enfrentar.