Deiko_SYEP
Hay veces en que el amor se vuelve tan grande que ya no sabemos si es nuestro o si solo nos está usando. Nos miramos al espejo y dudamos: ¿esto que siento soy yo, o es el eco de alguien más que se instaló dentro? Y cuando llega la hora
-esa hora sin filtros, sin excusas-
nos damos cuenta de que lo que soltamos no fue por cobardía, sino por miedo a que el amor nos consumiera enteros. Porque a veces, amar es dejar ir... y dejar ir duele más que cualquier herida abierta.No es que el amor sea cruel.
Es que es un filo tan afilado que corta en dos direcciones; te abre el pecho para que entre la luz, pero también te desangra si no sabes cuándo soltar. Y lo peor; no mata con balas, mata con silencios. Con promesas que se evaporan. Con recuerdos que se convierten en fantasmas que te visitan a las tres de la mañana.
Pero aquí está la paradoja más hermosa:
solo quien ha sido cortado así, quien ha sangrado por amor, puede después tocar a otro sin temblar. Porque ya sabe que el filo no es el enemigo... el enemigo es fingir que no duele.
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