Janerba
Santiago Reyes aprendió a pedalear en las carreteras de San José de la Montaña, un pueblo de Antioquia donde el asfalto termina antes de que terminen las montañas. Su padre, Hernando, fue gregario profesional durante doce años - el tipo de corredor que nunca gana pero sin el cual nadie puede ganar. Le enseñó todo lo que sabía. No sobre ganar. Sobre sufrir bien.
A los diecisiete años, Santi deja Colombia con una bicicleta y una certeza: puede llegar al Giro de Italia.
Por la Gloria es la historia de ese viaje - desde los páramos colombianos hasta los puertos nevados de los Alpes, desde el anonimato de un gregario joven hasta la primera fila del ciclismo mundial. Es una novela sobre el cuerpo que encuentra sus límites y los rebasa. Sobre el pelotón como ecosistema político, brutal y hermoso al mismo tiempo. Sobre los directores deportivos que son figuras paternas, y los compañeros que son testigos de lo que nadie más puede ver.
Y es, sobre todo, una historia sobre un padre y un hijo.
Hernando Reyes sabe algo que Santiago no sabe mientras pedalea. Lo sabe desde el año que todo pasó - el año en que su hijo conquistó los puertos más altos de Europa y él miraba desde un apartamento en Laureles, con el cable del suero en el brazo y el volumen de la televisión bajo para no despertar a Carmen.
El ciclismo es un deporte de distancias. Se pedalean miles de kilómetros para ganar por segundos. Se sube durante horas para que el descenso dure minutos. Y a veces, en el momento más alto de todo lo que uno ha construido, el teléfono no contesta.
Por la Gloria narra el ascenso de un corredor colombiano desde sus primeras carreras juveniles hasta los podios de los Grand Tours europeos.